Qué es un vídeo motion graphics

Motion graphics se traduce literalmente como “grafismos en movimiento”. Es un vídeo (o parte de un vídeo) que crea la ilusión de movimiento mediante imágenes, fotografías, títulos, colores y diseños. Los vídeos motion graphics son una gran herramienta, para comunicar,  que nos ofrece muchas ventajas. Por ejemplo, suponen una manera muy eficaz para transmitir contenidos complejos o áridos. Su uso está bastante extendido en él ámbito de la comunicación corporativa y publicitaria, sobre todo, para vídeos explicativos animados.

Acompañado de una alegre música, personajes simpáticos, un diseño vistoso y un movimiento constante, cualquier mensaje puede convertirse en algo claro, de fácil comprensión y entretenido. 

Cómo hacer vídeos animados con motion graphics

1. El concepto

Lo primero que hay que hacer a la hora de plantear un vídeo animado es tener claro qué es lo que tenemos que contar, es decir, cuál es la “idea fuerza” que tiene que prevalecer sobre las demás.

Hace un tiempo, desde waka, tuvimos que desarrollar un vídeo explicativo animado que nos fue complicado resolver. Se trataba de contar el funcionamiento de una app destinada al uso interno de los trabajadores de un cliente (Veolia). La información que teníamos que dar era farragosa, y no veíamos la manera de trascenderla para darle al trabajo el dinamismo y la sencillez que requería.

Costó, pero al final dimos con la idea fuerza, que además era la característica que al cliente más le interesaba resaltar: trabajar en movilidad. Así que llegamos a la conclusión de que lo que teníamos que proponer era hacer que un personaje (un trabajador cualquiera de la empresa), se dedicara a utilizar la nueva app de Veolia por tierra, por mar y aire. Y eso fue exactamente lo que hicimos.

En el vídeo animado nuestro flamante trabajador sale de la oficina, móvil en ristre, coge un taxi que le lleva de una ciudad a otra, atravesando campos y bonitos paisajes. Desde allí coge un helicóptero que le lleva hasta una playa, donde sigue estando conectado. A lo largo de ese trayecto, que no sólo está lleno de movimiento, sino que también resulta simpático, vamos lanzando la información relevante dirigida al target de la pieza.

2. El diseño

Una vez hecho el guión a partir de ese concepto inicial, toca el momento de materializarlo en diseño.

Lo primero que hay que hacer es un storyboard muy rudimentario de cómo van a ser los planos y plantear el movimiento general de la pieza.

A nosotros nos gusta trabajar los vídeos motion graphics en un único plano secuencia. Es decir, contar la historia de principio a fin sin cortes, sirviéndonos de las posibilidades de la animación para hacer las transiciones de escenas, las elipsis y los cambios de localización.

Este primer storyboard está hecho a mano, con un lápiz y en un folio reciclado. Es decir, es un documento interno que nos ayuda a orientarnos. Luego mostraremos al cliente referencias para delimitar el estilo por el que nos vamos a mover y se elabora la propuesta visual de la pieza (estilo de los personajes, colores, escenarios, textos…).

Hay que presentar al cliente algo tangible, para que se sienta seguro del terreno que pisa, y pueda anticipar el resultado final.

Una vez toda esto está aprobado, el diseñador empieza a elaborar las diferentes pantallas de las que se valdrá el animador para hacer el vídeo.

Es importante que el software que utilicen diseñadores y animadores “hable bien”. Nosotros nos valemos para ello con la suite de Adobe. Utilizamos Adobe Illustrator para diseñar los vectores (el motion debe hacerse con imágenes vectoriales, es decir, imágenes que no se pixelen por mucho que aumentes su escala), y After Effects. Lo mejor que tiene usar estas dos aplicaciones es su capacidad de “hablar” a través del Adobe Dynamic Link, de manera que si el animador está trabajando en After Effects con su capa importada desde Illustrator, cualquier modificación que haga el diseñador en esta capa, enseguida es recogida en After Effects, sin que el animador tenga necesidad de volver a importarla ni remplazarla.

Aquí os dejamos un vídeo de cómo funciona éste sistema…

Cuando las pantallas están terminadas, el diseñador puede finalizar el storyboard definitivo, que es el que se entrega para aprobación del cliente y el que deberá seguir el animador para finalizar el trabajo. El resultado de este último storyboard es prácticamente igual al vídeo final. Aquí podéis ver un story finalizado.

Storyboard final Proyecto Vídeo Motion Graphics Veolia Latis

3. La animación

A partir de aquí el proyecto queda en manos del animador, que es el encargado de darle vida. La animación es una de las partes que más tiempo consume del proceso, pues hay que trabajar muchos elementos muy al detalle. Por ejemplo, una secuencia de un personaje caminando, aunque sea para ocupar 6 ó 7 segundos en pantalla, requiere de un proceso bastante minucioso: riggear al personaje, crearle un “esqueleto”, hacer pruebas hasta dar con una cadencia de caminado que nos guste, etc. Nosotros para hacer todo esto usamos el plugin de duik.

Una vez que hemos completado la animación entramos en la fase final.

4. La postproducción de sonido

El sonido en un vídeo animado basado en motion graphics es algo fundamental. No sólo elegir un buen locutor o una buena música hará que des con el tono correcto, sino que también hay que estar muy atento con los efectos sonoros que vamos a utilizar para dar brillo a todo el conjunto.

Una animación puede pasar desapercibida si no va acompañada del efecto de sonido adecuado para puntualizarla; y por el contrario una animación discreta puede destacar acompañada por el efecto sonoro idóneo.

5. El resultado

Cumplidos todos estos pasos sólo queda el descanso de los justos; y disfrutar de tu vídeo animado terminado… He aquí nuestra creación final.