Los Premios Fugaz celebraron su segunda edición el pasado 24 de mayo. Con la aspiración de convertirse en los premios referencia del cortometraje español, esta iniciativa de CortoEspaña promete mucho cara al futuro, y desde waka hemos estado encantados de colaborar con ellos.

Además del diseño de invitaciones, photocall, carteles, dosieres y, en general, toda la gráfica en torno al evento. Nos encargamos de realizar también un spot promocional de los premios, que resultó especialmente divertido. Desde el principio tuvimos claro que si los Goya tenían su spot, los Fugaz no podían ser menos. Así que les propusimos a Samuel Rodríguez y Diego Ruiz, fundadores de CortoEspaña y promotores de estos premios, encarar la tarea de llevarlo a cabo, y ellos se mostraron encantados.

Unos cuantos waka en la noche de la Gala de los Fugaz.

Guionizando

Normalmente para este tipo de trabajo, tras el brief del cliente, se diseña la línea base de la idea creativa a la espera de desarrollarla si el cliente te da el ok. Pero en esta ocasión, las ideas fluían muy rápido y les preparamos en apenas dos o tres días hasta cinco guiones completos distintos, de los cuales quedaron dos para la terna final. Son éstos:

Obviamente los nombres de los actores en los guiones expresaban deseos de lo que podría ser un casting ideal. Samuel y Diego se decantaron por el “Largometrajista Fugaz”. Les parecía que esa idea conectaba mejor con uno de sus objetivos principales y razón de ser de los premios: dar al corto el valor que merece frente a otros formatos, en este caso el largometraje.

Preproduciendo

Teníamos guión, así que lo que hacía falta era darle vida. Y para eso era necesario encontrar a los actores adecuados. Pensar en Miguel Rellán no resultó difícil para ninguno de nosotros. La historia estaba en saber si estaría disponible y si le apetecería colaborar con los Premios.

Por suerte, los actores en este país, y Miguel Rellán en particular, tienen un gran cariño por el formato y casi siempre están dispuestos a ponerse al servicio de los cortometrajistas con una gran generosidad.

Así pues, Don Miguel se sumó al proyecto y nos quedaba encontrar al actor que interpretara el otro papel. Finalmente dimos con Niko Verona, a través de un afortunado repaso a algunos cortometrajes del notodofilmfest. Enseguida nos pusimos en contacto con él y las cosas cuadraron.

Sabíamos que íbamos a contar con medios escasos, puesto que el músculo de los Premios Fugaz aún tiene que desarrollarse, pero teníamos un excelente reparto. Y eso es un seguro de vida para cualquier trabajo audiovisual, grande o pequeño.

Aparte de eso, contábamos con tan sólo tres personas de equipo técnico, una 5D, un par de luces, y algún que otro accesorio. Lo que viene siendo un rodaje de guerrilla, muy parecido a la forma de rodar los notodo (los cortos que se hacen para precisamente el notodofilmfest). No es lo ideal, pero a veces hay que hacerlo, sobre todo si la causa lo merece. Y ésta lo merecía.

En cuanto a la localización para grabar, Samuel y Diego consiguieron un clásico de Argüelles, el bar “El tren”.

Rodando

Al no poder contar con dirección de arte, en principio tuvimos alguna duda sobre la idoneidad estética del lugar para la historia. Pero a pocos días del rodaje y habiéndose caído la localización anterior, tampoco nos quisimos poner estupendos y tiramos para adelante. Por suerte, en el rodaje estaba Gabriel Di Martino, el dire de foto que, como sucede con los actores, también es un seguro de vida. Con poco, es capaz de darte mucho, y consiguió que aquello luciera con un aspecto estupendo. Sí, quizá nos faltó algo de figuración, pero no se puede tener todo en esta vida.

Habíamos planificado un rodaje en torno a las seis horas. La idea era poder tomarnos las cosas con tranquilidad si lo necesitábamos. Pero resultó que no lo necesitábamos.

En poco más de tres horas habíamos terminado. En eso tienen mucho que ver los actores. A Miguel Rellán prácticamente sólo hubo que decirle “Hola” y “Gracias”, y eso fue suficiente para que bordara su parte. Niko por su parte nos ofreció un derroche de energía y opciones, que se agradeció enormemente en la sala de montaje. Si me lo preguntan a mí, los dos están estupendos, y nos lo hicieron pasar realmente bien.

Proporcionalmente tardamos más en sacar esta foto que en rodar el spot

Postproduciendo

En aproximadamente una semana ya teníamos la primera versión para correcciones. Es verdad que en seguida nos dimos cuenta que todo el guión no cabía en el spot, pues hubiera supuesto hacer una pieza en torno a casi dos minutos, lo cual no resulta lo más efectivo comunicativamente para un trabajo de estas características. Así que nos quedamos con lo mejor de lo mejor, dejando la versión final en un minuto. A partir de aquí, la pieza ya pertenecía a Samuel y Diego, que se encargaron de lanzarla por ahí de fiesta, por las redes sociales.

Por cierto, para el que tenga curiosidad, aquí está el spot terminado: