La personalidad de marca es el conjunto de emociones asociadas a una empresa o marca, y que les atribuyen rasgos propiamente humanos. Este conjunto de emociones suele reflejar la personalidad del público objetivo al que se dirige la marca. La necesidad de tener una personalidad de marca definida surge para evitar que ésta sufra alteraciones con el paso del tiempo y llegue a confundir a sus clientes o consumidores, así como para hacer de ella una marca única y distinguible del resto de competidores.
La personalidad de marca es el producto de tres elementos: