BRK: Cuando ganar es disfrutar el camino
- Rebranding
- Id. visual
- Sistema de diseño
- Id. verbal
- Diseño UI
- Ecommerce
Briefing del proyecto
BRK nace del ADN de una empresa familiar con más de 20 años de experiencia en la fabricación de prendas deportivas de alto rendimiento. La llegada de una nueva generación familiar impulsó un giro estratégico: lanzar una marca especializada en golf, un deporte donde la precisión técnica y la calidad del material son determinantes. Utilizando todo su know-how industrial, desarrollan productos altamente valorados por jugadores profesionales y amateurs exigentes.
La marca llegó a nosotros con una identidad visual correcta y minimalista, pero sin un posicionamiento ni narrativa claros y a la altura de la calidad excepcional de sus productos. BRK tenía un buen producto, pero le faltaba la marca que lo envolviera (y en moda, la marca lo es todo).
El reto era claro: posicionar a BRK como una marca que mezcla tecnicidad extrema con lifestyle sofisticado. Queríamos construir una identidad moderna, fresca y algo disruptiva que apelara tanto a la excelencia en rendimiento como al disfrute del juego. Una marca para jugadores y jugadoras que buscan verse bien, sentirse bien y, sobre todo, rendir al máximo sin renunciar al placer de estar presentes en cada momento del campo.
Concepto: You can’t win without joy
El golf está plagado de marcas técnicas que hablan solo de rendimiento, y de marcas de moda que olvidan el deporte. Queríamos romper esa dicotomía. Analizando el sector, detectamos una oportunidad: los jugadores de golf viven el deporte como una experiencia completa, no solo como una competición. El insight era potente: en medio de la obsesión por el marcador, se pierden los momentos que realmente importan.
Nuestro concepto de marca se dirige a quienes comprenden que la verdadera victoria no se refleja solo en los puntos; a quienes saben que la esencia del golf radica en los momentos cotidianos que nos llenan de alegría. Eso es ganar: saborear el camino, sin importar a dónde nos lleve. El golf como un balance entre la técnica y el disfrute, entre la concentración extrema y la capacidad de estar presente.
BRK propone una filosofía cercana a la meditación en movimiento: sentir el terreno, percibir la climatología, captar los pequeños detalles que marcan la diferencia tanto en el rendimiento como en la experiencia. Esta sensorialidad consciente se convierte en el eje diferenciador.
Identidad verbal
Construimos una identidad verbal sofisticada pero accesible, apasionada sin caer en el motivacionalismo vacío. La voz de BRK es entusiasta: celebra el golf desde la experiencia sensorial, no desde el discurso técnico frío. Es evocativa y elegante, con estructuras breves que resuenan en la mente del jugador.
Los mensajes clave giran en torno a tres territorios: sensorialidad (la pausa, el presente, la conexión), performance (la excelencia en cada detalle, sentir la diferencia) y sofisticación (elegancia que trasciende lo convencional). La marca habla en primera persona del plural cuando se dirige como colectivo, creando proximidad sin perder autoridad.
Ejemplos de líneas que definen su tono: “Se tarda solo un segundo en golpear la bola; entender lo que sucede en el segundo previo, toda una vida”, “Jugamos al golf porque nos encanta jugar”. Es un lenguaje que evita tecnicismos innecesarios y se centra en lo que realmente mueve al jugador: la pasión por el juego y la búsqueda de esos momentos que justifican salir cada día al campo.
Un sistema visual sensorial y técnico a partes iguales
La identidad visual de BRK tenía que resolver una paradoja: transmitir sofisticación y elegancia sin perder la energía y el dinamismo propios de una marca deportiva. Diseñamos un sistema que trabaja constantemente con dualidades (porque el golf es eso: pausa y movimiento, concentración y disfrute).
La paleta cromática corporativa se reduce a lo esencial: negro y off-white. Esta gama neutra y sencilla no es una limitación, sino una decisión estratégica. Permite que la marca mantenga flexibilidad absoluta para soportar la variedad de colores presentes en las prendas y productos sin generar ruido visual. El blanco y negro aporta esa sofisticación editorial que aleja a BRK de los códigos estridentes del sector deportivo, mientras que los degradados en tonos azules y neutros oscuros introducen profundidad y modernidad en las aplicaciones gráficas.
El estilo editorial impregna todo el sistema visual. La tipografía Founders Grotesk X-Condensed para titulares aporta deportividad sofisticada, mientras que PP Neue Montreal mantiene la neutralidad necesaria para los cuerpos de texto. Esta combinación tipográfica genera alto contraste con el logotipo y refuerza el posicionamiento de marca técnica con sensibilidad estética. Las composiciones trabajan sobre una retícula 12×12 que permite flexibilidad sin perder coherencia, con un uso estratégico del espacio negativo que respira calma y elegancia.
Fotografía y producto
La dirección fotográfica era crítica en este proyecto (más que en cualquier otro, porque en moda el producto es la marca). Definimos dos tipologías de imagen: descriptivas para mostrar producto de manera directa y detallada, y evocativas para apelar a las emociones y generar impacto de marca. La clave está en que incluso las imágenes descriptivas pueden (y deben) tener intención evocativa.
Desarrollamos un recurso gráfico diferenciador: la repetición de imágenes. Este elemento aporta dinamismo y energía, posicionando a BRK como una marca deportiva y enérgica, pero siempre desde un estilo editorial cuidado. Los planos se alternan estratégicamente: generales para mostrar acción y movimiento,; y detalles para revelar la calidad técnica de cada puntada (porque el rendimiento está en lo invisible).
En cuanto a la paleta cromática de las prendas, establecimos criterios que permiten que los colores de las prendas resalten sobre fondos que evocan el entorno natural del golf (cielos, sombras, vegetación) sin competir con ellos. El resultado son prendas que destacan por su diseño y calidad técnica, no por estridencias cromáticas.
Los exteriores se fotografían preferentemente con luz de tarde/atardecer, evitando la intensidad del mediodía. Esto genera atmósferas cálidas y envolventes que conectan con la sensorialidad de la marca. En estudio, los fondos degradados elevan las fotografías de producto más allá de lo puramente funcional, acercándolas al territorio editorial de moda.
Ecommerce: el producto como protagonista
En proyectos de moda, el contenido audiovisual debe dominar sobre la UI. No estamos diseñando una plataforma con funcionalidades complejas ni con alta exigencia UX; estamos construyendo un escaparate digital que muestra el producto de la mejor manera posible y proyecta marca a través de detalles mínimos pero contundentes.
La web de BRK se construye desde la jerarquía visual. Definimos reglas claras en el uso de fondos fotográficos: degradados para portadas de colección, fondos grises claros para fichas de producto individual. Esta diferenciación permite que el usuario navegue intuitivamente sin necesidad de señalizaciones explícitas. Dimos protagonismo absoluto a la fotografía de detalle técnico, porque es una de las grandes ventajas diferenciales de BRK. Queríamos que se viera cada costura, cada acabado, cada innovación textil. La tipografía y los copys se convierten en elementos sutiles que refuerzan el tono de marca sin competir con el verdadero protagonista: las prendas (y la experiencia que prometen).
El resultado es un ecommerce que respira calma y sofisticación, pero que comunica rendimiento en cada imagen. Un espacio digital donde la marca se proyecta no a través de ornamentos o artificios, sino desde la calidad inherente del producto y la coherencia absoluta entre lo que se muestra y lo que se entrega.
¿Pero quién ha hecho esto?
Daniela Santelmo
Creatividad, diseño & diseño digital

Chema Puche (XTO)
Desarrollo ecommerce

Jose Carlos del Pozo
Dirección creativa
Alejandro Herrero
Dirección digital
Alicia Olmedo
Diseño digital

Fran Vicente
Conceptualización & copy
