El naming es el proceso creativo mediante el cual se crea el nombre de una marca, objeto o servicio. Es una tarea compleja y determinante para el desarrollo de cualquier proyecto de branding.

Tomar la decisión de montar tu propia empresa es difícil, pero puestos manos a obra, una de las tareas más arduas, y que suponen más bloqueo, es saber qué nombre ponerle al proyecto que te acompañará -con suerte y constancia- tantos años.

No es labor sencilla resumir en una única palabra tantas ideas, conceptos e ilusiones; y mucho menos, invertir gran cantidad de tiempo en ello y encontrarte con que ya está registrado o existe de una forma u otra. Frustrarse no es la solución. Cojamos lápiz, papel y una buena dosis de energía y pongámonos manos a la obra.

Consejos para poner nombre a una empresa/marca

Para poner nombre a una empresa o encontrar crear una marca para un producto o servicio, lo ideal es contratar a un profesional, pero si no cuentas con los medios suficientes, y te vas a lanzar por tu cuenta, os damos algunos consejos prácticos a tener en cuenta:

  • Paciencia. No tengas prisa y hazte a la idea de que algo tan importante requiere mucha dedicación y cierto reposo para que terminen de cuajar las ideas.
  • Lluvia de ideas. Practica el brainstorming como punto de partida. No te cortes y no descartes ningún concepto, ya que puede servir para generar otros nuevos con el análisis individual de cada idea inicial. Apunta todo lo que se te ocurra, ¡todo! Tener como base una lista de atributos que sirvan de cimiento al desarrollo conceptual de nuestra marca es útil e importante. Nos ayudará a definirnos y desarrollar el resto de acciones, tanto conceptuales como de diseño, en la misma dirección. Ten esta esta lista siempre visible.
  • Moodboard. Trabajar las ideas anteriores en papel y ser capaces de crear un mapa de colores, imágenes y palabras es realmente útil para encontrar elementos que definan el proyecto.
  • Hay que tratar de que sea un nombre sencillo y de fácil pronunciación. Esto conllevará a que sea más factible de recordar a clientes y potenciales públicos.
  • Que su significado sea “amplio” y permita a tu proyecto crecer en el futuro. Si el nombre elegido restringe las posibilidades de desarrollo de la idea, no es el adecuado. Por ejemplo, si “nike” hubiera añadido “nike footwear” a su nombre desde su fundación, no hubiese permitido el desarrollo de la compañía hacia el diseño de cualquier tipo de artículo vinculado con el deporte.
  • Memorabilidad. Que sea fácilmente recordable.
  • No utilizar términos genéricos. El nombre de tu marca es el gran transmisor de la identidad corporativa. Un buena elección de la “palabra mágica” refuerza el posicionamiento y puede convertir a tu marca en la más recordada frente a la competencia del sector. Esto supondrá una inmensa ventaja con el paso del tiempo.
  • No te dejes llevar por las tendencias. Piensa a largo plazo.
  • Si crees que lo tienes, repasa que cumpla las propiedades básicas de un buen naming: diferente, breve, apropiado, agradable… Y deja reposar la idea al menos una noche. Te será mucho más sencillo tomar decisiones al respecto.
  • Googlea, ¿existe algún proyecto notable asociado a ese nombre y bien posicionado?

El eslogan también es importante: refuerza la identidad de la marca y facilita el reconocimiento.

  • Dominio web. Hay muchas herramientas para consultar posibilidades de dominio que nos facilitarán mucho esta tarea, por ejemplo, Go Daddy o Name Cheap.
  • Registro de la marca. Si tienes pensado registrar una marca, en la web de la Oficina Española Patentes y Marcas tienes un localizador de marcas.

Antes de avanzar con el diseño de tu logotipo o identidad corporativa, te recomendamos verificar todo lo anterior, de modo que no des pasos en falso que puedan minar tu ilusión.

  • En la medida de lo posible, intenta usar el mismo nombre para el proyecto, el dominio, la constitución de la empresa y el registro de la marca. Concentrar los esfuerzos en una marca uniforme empieza por un único nombre en cada una de sus representaciones formales.

Si, aun así, no tienes nada claro o te ves incapaz de dar nombre a algo tan tuyo, en waka contamos con un departamento de branding en el que llevamos a cabo este tipo de proyectos. Os reconocemos que no es tarea fácil, pues no es un labor superflua y requiere entrar en detalle en una fase previa de conceptualización donde es necesario y conveniente que intervengan varios perfiles profesionales (diseño, marketing y comunicación). Esta primera parte del trabajo, se combina con un estudio particular del posicionamiento de la marca que se traducirá en una propuesta de identidad corporativa general que ayudará a definir los cimientos de la marca y, de repente, ¡magia! ¡tienes el nombre de tu marca!

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